sábado, 18 de abril de 2015

Falsas democracias. De Túnez a Egipto


El autoritario poder tunecino del gobierno de Ben Alí y las pobres condiciones de vida con la que los tunecinos se están encontrando son los principales detonantes de una revuelta en pos de  una democracia que dote de libertad a los árabes.
Toda la situación de malestar propiciada por un régimen, que aunque había conseguido concentrar un crecimiento sostenido, se fue agravando hasta la inmolación de un joven de 26 años. Este protestaba ante la mala situación económica y el bajo nivel de vida en el país lo que provocó unas revueltas para la libertad las cuales se transmitieron hasta Egipto donde el dictador se vio obligado a abandonar el poder.
Ante este estado de revolución en el mundo árabe, se está hablando de su importancia debido a que estas significan que algo puede cambiar en él, que es la única región del mundo que se mantuvo ajena a cambios democratizadores durante los últimos 50 años. Sea cual fuere el resultado, incluso si estas revoluciones no tuviesen éxito, esto es muy importante.Significa que las protestas masivas no violentas pueden cambiar el paisaje político en la región y derrocar a dictadores. Los árabes y los musulmanes están mandando un mensaje al mundo diciendo que quieren dignidad, libertad y que quieren ser respetados.
Y es que, en mi opinión, el apoyo a estas revueltas por la consecución de un sistema democrático alcanza una gran importancia debido a que si desde Europa apoyamos esa consecución democrática podremos servirnos de grandes aliados utilizándolos como socios ante la avanzada globalización.

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